¡Bienvenido/a a mi mundo!

Esta soy yo, Miriam, la persona que está detrás de Over the white moon:

Bueno, esta fui yo durante menos de un mes. Tras ese tiempo, mi bonito y hipster pelo rosa (creación de un peluquero que se creía moderno en Bulgaria) degeneró en una amplia gama de colores que fueron del amarillo pollo a algo que podría definir como «arco iris rubio». Pero supongo que si estás leyendo esto, es porque quieres saber de mí algo más que lo mal que se me da elegir peluquerías en el extranjero, ¿verdad?

Puede que hayas llegado hasta mi blog porque has encontrado alguno de los muchos textos que he escrito a lo largo de mi corta -sí, 30 y… se considera corta- vida; tal vez te hayan llamado la atención los proyectos sociales en los que he colaborado hasta ahora o, quizás, simplemente San Google ha pensado que esto era lo que estabas buscando (no le vamos a quitar la razón, ¿no?). Sea por el motivo que sea, ¡me alegro de verte por aquí! Y creo que te mereces que te cuente algo más sobre quien escribe estas líneas.

Suelo describirme como «periodista por vocación y criminóloga por afición». ¿Y esto qué significa? (Es lo que viene, normalmente, después de mi bonita descripción). Significa que me convertí en periodista después de estudiar la carrera en Madrid, dejando mi ciudad natal, Alcoy, [insertar drama] porque siempre me ha gustado crear historias con palabras. Vamos, escribir. Pero cuando empecé a trabajar me di cuenta de que yo lo que quería era especializarme en el sector social, así que decidí estudiar Criminología (noooo, no es como en CSI… es más como en Mentes criminales, ¿vale?).

Unas cuantas becas (una de ellas en Bruselas) y trabajos como periodista después, encontraría el que me ayudaría a ver claro, clarísimo, mi camino: el de editora de contenidos web y coordinadora del blog de viajes de una importante empresa en España. Y fue desde esa silla de oficina desde la que vi que quería hacer lo mismo que hacía allí, ¡pero viajando! ¿Cómo, si no, podía escribir sobre destinos en los que nunca había estado? Pero no me bastaba con eso.

Casualmente, durante ese tiempo viví algunos cambios personales y, lo más importante, mi primer viaje solidario, el que me llevaría a Marruecos y que sería el impulso para continuar con un campo de trabajo en escuelas de Nepal, unos meses después. Tras esto, acabaría sabiendo que no quería hacer esto solo durante mis periodos vacacionales: ¡quería que esto fuese parte de mi forma de vida! Así que me busqué un Servicio de Voluntariado Europeo (SVE) -que aúna viajes y proyectos sociales-, que terminó en un año en Sofía (Bulgaria), hablando de tolerancia y derechos humanos a los más jóvenes.

No sabría decir cuál fue, exactamente, el detonante (creo que la sucesión de acontecimientos) que me hizo ver la luz. Lo cierto es que ahora sé que necesito ser parte del cambio que el mundo necesita -por eso estoy implicada en distintos proyectos sociales sobre los que podrás leer en este blog-, tener tiempo para viajar y leer -dos de mis grandes pasiones- y ayudar con mi experiencia a otros de la mejor manera que sé: escribiendo. Y ese es el motivo por el que empecé este blog, que se va transformando al mismo ritmo que lo voy haciendo yo.

En él no encontrarás entradas del tipo: «¿Dónde comer en…?» o «¿Qué monumentos debes visitar en…?» (si es lo que necesitas, puedes pasarte a ver lo que escribo en Travel and Exchange). Porque este blog pretende mostrar el lado más humano y también el más literario de los destinos que voy visitando.

Y, ¿por qué Over the white moon? Porque me recuerda a una de las personas más importantes de mi vida quien, con sus miles de cuentos nocturnos e historias diurnas, me abrió los ojos a un mundo que, en verdad, siempre estuvo ahí para mí. Y espero que tú, desde ahora, también seas capaz de abrir los ojos y verlo.

Me gustaría saber de ti a través de los comentarios del blog, pero si te da vergüenza hablar en público (yo también he pasado por eso, no te preocupes), ¡escríbeme! Me encantará leer todas tus aportaciones. Y si lo que quieres es conocer, en detalle, a qué dedico mi tiempo (no del libre, que de ese tengo poco) profesional, puedes visitar mi portafolio.

¡Nos vemos sobre la luna blanca!

P.D. ¡Gracias por vuestra ayuda!

No puedo dejar de agradecer su esfuerzo y profesionalidad a dos personas sin las que este blog no sería posible: Ana Mendes, responsable de las ilustraciones, y Marta Rey, encargada del diseño y la maquetación web. Ya sabes, si buscabas a alguien como ellas, ¡ya las has encontrado!